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No hay año fácil para las empresas y para 2020 la mayoría de los economistas anuncian un crecimiento menor de la economía. ¿Hay que resignarse a un mal año? Claro que no. El camino es la adaptación al cambio dicen los expertos como un mantra, pero, ¿en qué se concreta ese cambio? Nosotros detectamos tres grandes áreas de actuación: la tecnología, las personas y la sostenibilidad.

Es evidente que el público cada día utiliza más las nuevas tecnologías para relacionarse con su entorno y con sus marcas. Se usan para todo: para consultar, comparar, valorar, compartir y finalmente comprar. Y esto vale tanto para los consumidores como para los clientes corporativos. La entrada del 5G va a suponer una nueva forma de interactuar mucho más inmediata y ágil, así que las empresas que estén preparadas para seguir integrando procesos digitales en su relación con los clientes y en la toma de decisiones estarán en mejor posición de aprovecharlo. Para las demás solo una recomendación: cuanto antes se pongan a ello mejor.

En este 2020 se hará más evidente la distancia entre los que han hecho bien los deberes de digitalización y los que no. Será un gran año para aplicar la tecnología a los procesos comerciales entre empresas, pues permiten tener mejores y más rápidas relaciones con otras compañías, ya sean clientes o proveedoras, gracias a una más ágil comunicación.

Una tendencia que hay que aprovechar para implantar las tecnologías de la información en las pyme es la de las soluciones de pago por uso, que permiten utilizar la potencia de las mejores aplicaciones de las grandes compañías sin tener que hacer una inversión inicial. Utilizar un CRM, una aplicación de facturación en la nube o una plataforma de comercio electrónico de altas prestaciones está hoy al alcance de cualquier compañía. La dificultad ya no es el acceso a la tecnología, si no el saber sacarle partido y eso es fácilmente superable con el asesoramiento adecuado.

En segundo lugar 2020 va a ser el año de las personas, y en concreto de la comunicación, los equipos, la forma de organizarse y de colaborar. La tecnología también tiene mucho que decir en esto, pues una de las claves está en la movilidad. Las personas son más productivas cuando pueden avanzar en su trabajo y comunicarse con sus equipos sin importar dónde se encuentren. Las soluciones de trabajo en la nube les permiten compartir información desde cualquier lugar, acceder a todas las aplicaciones necesarias para trabajar desde un portátil, una tablet o un móvil e incluso comunicarse en tiempo real con el resto del equipo en cualquier momento mediante una reunión virtual. Pero solo facilitar los medios tecnológicos para la comunicación no sirve, cada vez son más importantes las habilidades de comunicación tanto escritas como orales de los profesionales para establecer mejores relaciones y vínculos comerciales con las personas y hasta para incrementar la productividad.

Por último, entra con fuerza un nuevo aspecto a tener en cuenta en los negocios: la sostenibilidad. Puede parecer que se trata de un elemento ajeno al negocio, pero hoy no solo los consumidores, también los clientes corporativos, ven un valor en las empresas con iniciativas de  responsabilidad social, que tienen que ver con el medio ambiente y la huella de carbono, pero también con la conciliación familiar, la diversidad y la aportación a las sociedad, de manera que esa “preferencia” también acaba teniendo un reflejo en los resultados.

Sabemos que el año no va a ser fácil, ¿cuándo lo ha sido? pero las empresas seguiremos tirando del carro como hemos hecho siempre. De lo que se trata es de hacerlo de una manera más inteligente y mejorando continuamente.

2020 tiene 366 días para conseguir el mejor año de la historia. Suerte que este año tenemos un día más.

Andrés de España – CEO