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La verdad es que esta pregunta es algo difícil de contestar y he decidido hacer una reflexión acerca de este tema, ya que actualmente, después de 7 años como socio de una empresa, debo decir que me siento más emprendedor que empresario, aunque tanto hacienda como mi asesora tienen claro que soy un empresario. Supongo que la idea real es que el concepto de emprendedor actualmente lleva implícito dos partes.

La primera, las ganas de crear una empresa sin tener ni idea de lo que te espera, estando ciegamente seguro de tu proyecto. La segunda, la capacidad de captar las necesidades del mercado de forma natural. Con natural quiero decir que el emprendedor es capaz de relacionar conceptos como servicios/productos, con necesidades a través del método de la observación y el estudio de los acontecimientos y de esta forma, crear posibilidades de negocio en donde intervienen. La parte que obviamente no me gusta nada es la primera, ya que esa parte precisamente, es la que hace que la imagen del emprendedor esté desprestigiada y no esté realmente valorada en España.

¿Y la segunda parte? ¿ A quién en España no le gustaría tener la segunda parte? Creo que es algo envidiable y que a todos nos gustaría tener un hijo o una hija así. Es de admirar y digo es de admirar, porque sólo podremos salir adelante si empezamos a valorar lo que es bueno y lo que es malo de forma coherente y lo que es justo y lo que no es justo, sin dejarnos influenciar por las tendencias.

Lo que está claro es que todos los emprendedores quieren emprender y eso es algo de valorar. De esta necesidad ciega por querer emprender, finalmente surgen, emprendedores del tipo 2, emprendedores con valores y con iniciativas que no sólo son de valor para ellos, sino también para todos aquellos que los rodean.

Tengamos claro que el emprendedor es empresario el día que firma en el notario y no debería dejar de ser emprendedor de tipo 2 hasta su último día. Sé que es difícil de entender para alguien que no es emprendedor pero, probablemente, si no lo eres no habrás llegado hasta aquí.

Yo soy empresario, eso me gusta y lo sufro, pero sobre todo, lo que me gusta, es ser emprendedor y no lo puedo evitar. ¿Y tu?