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Una pregunta muy habitual que recibimos por parte de los clientes es: ¿para cuándo voy a tener mi web? ¿Cuánto se tarda en tener una tienda online y vender? En este caso, como bien dice la canción, DEPENDE.
Todo puede variar según las necesidades del cliente: En qué consiste el negocio, requiere de hacer un estudio de usabilidad previo, de cuántas pantallas realmente se valora diseñar y maquetar, número de funcionalidades a programar.

Entendemos claramente que nuestros clientes quieren saber exactamente cuando estarán sus proyectos Online, casi nosotros más que ellos ya que siempre desarrollamos al lanzamiento de los mismos las estrategias de Marketing Online para el desarrollo del negocio. Nosotros tenemos claro cuanto tardamos y controlamos todos nuestros procesos internos. ¿Pero cuanto tarda el cliente en hacer su parte? Esa es la variable que no controlamos y es más en la mayoría de los casos los clientes tampoco.

Lo que sí es seguro es que el tiempo estimado para el desarrollo de una web corporativa o tienda online debe definirse antes del inicio del proyecto. Las premisas de tiempos de entrega es una condición sine qua non en la firma de cualquier contrato, acuerdo o inicio de relación contractual. Verdad absoluta. No hay duda, así debe ser.

Existen, sin embargo, condicionantes externos capaces de alterar, extender o, en el mejor de los casos, incluso acortar dichos plazos. Pasamos a describir condicionantes capaces de alterar los tiempos de preparación, ejecución y entrega de un proyecto.

Especificación del proyecto: Antes del inicio del proyecto es necesario que se firme, a la vez, una especificación del proyecto que permita acotar, desde todos los puntos de vista, el alcance del proyecto, sus conectores, características técnicas e integraciones de plataformas externas. Esta definición del proyecto contribuirá a evitar futuros añadidos no contemplados en la especificación de la web y que, por tanto, variarán los tiempos de entrega.

Aprobación de diseños: En aquellos proyectos que incluyen diseños por parte de la agencia, es necesario que ambas partes cumplan con los plazos pactados para la validación del proyecto, teniendo siempre en cuenta que debe tratarse de plazos reales y consensuados entre las partes. En este sentido pueden darse distintas situaciones que afectan directamente a los plazos de entrega, como los retrasos en la validación de la línea de diseños respecto a la planificación acordada, o el hecho (tan simple como normal) de que el cliente prefiera buscar nuevas líneas de diseño hasta encontrar el punto de encuentro entre su idea inicial y el diseño de la web. Estas circunstancias pueden prolongar, indudablemente, la finalización de la fase de diseños alterando por tanto, el resto de hitos o fases del proyecto posteriores.

Documentación requerida: Tanto para el inicio de los diseños como para el desarrollo del proyecto es imprescindible cumplir con la documentación solicitada para que se disponga de la información suficiente como para que la empresa sea capaz de poder cumplir con todas las fases y adecuarse lo máximo posible a las necesidades del cliente. Cualquier retraso en la información, puede provocar los consecuentes incumplimientos de cada uno de los hitos.

Con independencia de los condicionantes externos que pueden provocar posibles retrasos en el desarrollo del proyecto, es imprescindible contar con la tecnología empleada, así como la profundidad, número de pantallas, complejidad del diseño (efectos, etc) y posibles conectores incluidos en la plataforma que hagan que el proyecto pueda variar en cuanto a tiempos de entrega se refiere.

En condiciones normales, y sin tener en cuenta ninguno de los condicionantes previos, el proyecto contempla distintas fases, que abarcan desde la conceptualización hasta el testeo final en la última semana (de diseño, funcional y de marketing), pasando por el briefing de diseño la maquetación, programación y la implementación de herramientas de indexación y analítica.