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Si encontrásemos un producto que fuera homogéneo y le gustase a cualquier tipo de consumidor, realmente estaríamos delante de “la gallina de los huevos de oro”. Pero, volviendo a la realidad, tenemos que ser conscientes de que más que una posibilidad, sería un milagro.

Es por ello por lo que es tan importante definir bien a quién queremos dirigirnos y quién va a ser el consumidor de nuestro producto o servicio. Puesto que para que nuestra campaña de producto sea eficaz, necesitamos saber previamente cómo debemos hacerles conocer el producto/servicio a las personas que lo necesitan.

Estrategias de segmentación de mercado

Dependiendo del tipo de proyecto que tengamos entre manos, nos vendrá bien un tipo de estrategia u otra, aunque por aquí te dejamos un listado de opciones en las que a lo mejor pueden encajar aquellas ideas que alborotan tu mente:

  • Técnicas predictivas: se basan en analizar el comportamiento de un cierto tipo de consumidor con el objetivo de poder predecir actuaciones futuras de compra.
  • Técnicas descriptivas: utilizan datos ya recogidos en anteriores segmentaciones de mercado para poder averiguar quién es su consumidor ideal.
  • Técnicas semidescriptivas: se focaliza el estudio en un único estudio de un determinado grupo de consumidores y se va desglosando de manera jerárquica para averiguar qué sería lo que le impulsaría o no a comprar un cierto producto o servicio.

Estos métodos son utilizados a lo largo de los años cuando estamos en situación de lanzar o relanzar un producto al mercado, pero es cierto que el “cómo segmentar un mercado” se basa en una serie de análisis que se adaptan en el tiempo conforme se va moldeando el mercado a las nuevas necesidades y consumidores.

Ejemplo de segmentación de mercado

Si tenemos un nuevo producto entre manos y estamos en la fase de segmentación de un mercado, una buena manera de empezar sería desglosando el mercado a nivel demográfico (edad, sexo…), geográfico (país, región…) y socieconómico (renta, nivel académico…).

Tras haber obtenido esos datos, debemos profundizar en el estudio del nicho que estamos descubriendo poco a poco, por lo que debemos conocer datos más personales. Concretamente, analizar el estilo de vida de estos consumidores e incluso su personalidad. Son elementos que nos ayudarán a conocer el proceso previo que hacen antes de decidir hacer la compra del producto.

Otro tipo de elementos que no debemos pasar por alto a la hora hacer nuestro estudio de mercado, es analizar en esta fase qué tipo de consumidor es el ideal para nuestro producto (mayorista, minorista…) y el tipo de compra que va a ser para el consumidor nuestro tipo de servicio.

¿Por qué es crucial definir bien nuestro mercado?

Con estos ejemplos de cómo segmentar un mercado, podemos guiarte por dónde empezar, pero realmente será muy subjetivo dependiendo de lo que quieras lanzar.
Aún así, uno de los motivos más importantes por los que estrechar el cerco y “hacer diana” con nuestro consumidor, es que podremos obtener una mayor rentabilidad de la inversión que hagamos en la estrategia de publicidad y marketing, además de personalizar muchísimo más la estrategia para llegar a nuestro cliente ideal.

No hay un camino establecido por el que te tengas que guiar, puedes ir haciéndolo tú mismo y reinventar cualquier tipo de técnicas de las existentes, lo realmente importante es que el consumidor detecte la necesidad de tu producto igual que tú la captaste previamente antes que él.