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Algunas empresas no tienen claro que visitas no es igual a ventas. Por eso, invierten mucho dinero en generar tráfico creyendo que automáticamente van a mejorar la conversión. Pero no es así. 

Tráfico web no es igual a ventas:

A menudo nos encontramos en muchas ocasiones proyectos que tienen un buen nivel de tráfico web y visibilidad. Pero: 

  • No consiguen atraer el público adecuado. Son usuarios que entran y salen, pero que no compran.
  • Es tráfico web anónimo, que no interactúa con nuestra marca. Pasa inadvertido y sólo sirve para engrosar nuestras estadísticas de tráfico orgánico. No hay forma de retenerlo.
  • Las conversiones de ese proyecto son bajas, no llegan ni siquiera al 0,5% de conversión, lo cual podría ser rentable, pero deja aún mucho margen de maniobra para seguir trabajando.

Las razones de que esto suceda pueden ser muchas y muy variadas. Pero en muchos de los proyectos que nos encontramos la principal razón suele ser que se ha hecho una errónea estrategia de marketing.

Una mala estrategia de marketing trae visitas, no ventas

Conseguir tráfico a golpe de talonario es falicísimo hoy día con Facebook Ads. Lo difícil es llegar al público adecuado, y sobre todo, conseguir que finalice la compra en tu sitio web. Debes tener más claro que nunca que no se trata sólo de conseguir tráfico. Se trata de conseguir tráfico cualificado, personas que potencialmente pueden convertirse en tus clientes. Y para eso, hay que mejorar toda una serie de variables:

  • Conocer bien el mercado, identificar a tu buyer persona. Es decir, definir lo máximo posible quién es tu cliente, sus características, sus intereses, etc. Hacer una buena segmentación; es mejor llegar a menos usuarios, pero con un mayor interés en comprar tu producto/servicio.
  • Definir bien tu estrategia de contenidos. Todos los contenidos de tu blog y tus redes sociales debe estar enfocado en tus potenciales clientes. Si publicas contenidos sectoriales que interesan más a tu competencia que a tus clientes, atraerás a tus competidores. Pero tus competidores no van a comprar en tu tienda online.
  • Entender el comportamiento de los usuarios. No todos los proyectos son iguales. Quizás un usuario no compre al instante un producto al por mayor por valor de 30.000 euros, tras ver un anuncio en Facebook Ads, pero sí compre un producto de 20 euros. Es de pura lógica. En el primer caso, el ciclo de venta va a ser más largo. Debes aportar más información de valor (como un ebook informativo gratuito) que le muestre las ventajas de tu producto, mantener con el comprador una conversación por e-mail, tener una videollamada consultoría por Google Hangout si está más interesado, etc.

En Internet es por tanto determinante que asumamos que conseguir tráfico es sólo una parte del trabajo. Cuanta más precisa sea la muestra y mejor el proceso de compra, mayor el porcentaje de conversión